por Dr. Zokotroco » Vie Mar 27, 2009 12:45 am
Finalmente después de leer los comentarios sobre este tema quería comentar algo:
El film es lo que es, y por tanto hay que calificarlo por lo que es y no por "lo que pudo o debió ser" (es es algo útil, que practican los buenos historiadores del arte y algunos críticos).
Por lo tanto independientemente del comic, creo que consigue desarrollar y relatar la historia con bastante éxito. Les recomiendo volverla a ver para apreciar ciertos detalles técnicos muy bien cuidados como la iluminación, vestuario etc.
Como adaptación a un medio distinto, lo que siempre es complicado, consiguen dar la información necesaria para tener un mejor acercamiento a los personajes, a través de una optima buena edición e inserción de los recuerdos de cada personaje en el momento justo.
En cuanto a las actuaciones, creo que Hayle se deja notar más allá de un personaje tan fuerte y duro como Rorscharh, que podría facilmente asfixiar cualquier individualidad o particularidad escénica, que le pudiera imprimirle el actor. Wilson por otro lado construye bien un personaje en el que es un reto lograr que no nos remita a Batman apesar de toda la parafernalia y que curiosamente resulta más cercano a Superman. Un personaje que muestra una duplicidad de personalidad que no puede estar mejor reflejada que en la escena del sueño apocalíptico, quien sólo está en control de su vida y en la capacidad de autoafirmarce cuando lleva el traje de héroe. El resto de las actuaciones son "cumplidoras" pero sujetas a la creación de cada personaje, en este caso Gugino da bastante para un rol pequeño.
Hay otros detalles que no sé si son propios del film o producto de una adaptación fiel, como cierta dosis de homofobia y misoginia, que aparecen en otros comics de Moore, lo que me hace sospechar lo segundo.
La idea tácita que todos los personajes son como engranajes que están (no excentos de libertad en sus decisiones) destinados a encontrarse en este "gran final" (desastrozo-dramático) está omnipresentemente y aludida muy discretamente con motívos de mecanismos en los que trabaja Dr. Manhatan, (su pseudo nave de cristal es un buen ejemplo así como la mención de haber sido hijo de relojero), él que actua como eje central a los que todos lo demás se acercarán hacia el fin.
Un detalle importante, (quizá mi propia lectura de la historia), es la fuerte alución a la comedia del arte donde existen personajes arquetípicos y donde, coincidentemente, los personaje(s) femeninos no llevan máscara. Así tenemos al comediante representa el arquetipo de Pulcinella: matón y pendenciero cuya deformidad original no se refleja en su físico (como espejo de su personalidad) si no que está acorde con los tiempos y se asoma en sus actos.
La presencia exagerada de Dr. Manhatan quizá sea solo comparable con ciertas apariciones de Tartaglia si bien el segundo tartamudea, finalmente la incapacidad de comunicarse es lo que los une así como una presencia de rasgos originales exaerbados son traducidos al presente con un tamaño y musculatura sobrehumana, así mismo es uno de los amantes.
Silk Specter I y II son las dos caras de la Colombina indomable , envuelta en un triángulo amoroso consustancial a la historia.
Night Owl II es en parte Il Dottore , "viejo" (comparado a los otros) y torpe con las mujeres mientras que su otro "yo", Il Capitano , (como Night Owl II) está sexualmente motivado (rasgo arquetipico que encontramos también en el comediante).
Rorschach por su parte es una versión antitética y "noire" de Pedrolino del que conserva solamente su enorme lealtada a sus amos (sus principios), y mientras este últimos tenía una gran variedad de emociones a expresar (no lleva máscara) Rorscharch nos hace imaginar estos cambios a través de los de su máscara.
Finalmente, Ozymandias resulta necesariamente el arquetipo de Brighella , gran mentiroso y urdidor de intrigas.
Si bien esta "lectura" comparativa, con la comedia del arte pueda parecerles muy personal, incluso para algunos quizá forzada, no nos olvidemos que se trata de "arquetipos" basados en el incociente colectivo de nuestra herencia cultural occidental que se repiten y repiten, adoptando diferentes "formas" según el paso del teimpo y cambio de costumbres.